“El nenúfar y la araña” de Claire Legendre.

el-nenufar-y-la-arala-claire-legendre
El nenúfar y la araña de Claire Legendre

Queremos acercaros un libro que hará las delicias de todos los amantes de la autoficción. Aunque, en realidad, “El nenúfar y la araña” va mucho más allá que la mera sucesión de recuerdos y vivencias envueltos en una convencional y delicada prosa. Claire Legendre, autora de este magnífico viaje, nos invita a un viaje por los miedos más primarios del ser humano, el miedo a la muerte. Y, para ser más concretos, a lo que se conoce como ataques de pánico, hipocondría y demás etiquetas que queráis darle.

La escritora francesa, residente en Montreal, cimienta un entramado entre la vida literaria y el vacío de la existencia digno de alabar: “Etapa número uno: la vida es decepcionante. (…) Transformar la mierda en libro me da cero consuelo. (…) Etapa número tres: Considero la vida un astillero literario. (…) Si no se puede prever, al menos intentemos pensar: si muero este verano, a manos de una mariposa, ¿cuál será la novela de mi vida?”. Entre esas dos etapas la autora nos relata una secuencia aleatoria de reflexiones que van  mucho más allá de cualquier nihilismo empobrecido. Nos acerca al dolor de lo inevitable y lo absurdo de nuestras acciones, solo por evitar tanto el propio dolor como nuestro seguro final. Ahí tenemos uno de esas arañas con las que Legendre tejerá en torno a esta lectura un manto de belleza incontestable.

Y cruda y directa, también: “Salvarse una vez no vacuna contra los peligros venideros. Mientras estás vivo, puedes morirte mañana mismo. Lo difícil es conseguir olvidarlo. (…) Perfecciono mi divertimento pascaliano. Me drogo con dopamina a falta de alquitrán e intento no rezar porque sé que no sirve de nada.”. Legendre, fumadora desde pequeña, genera ese sentimiento de culpa y el miedo a continuo a su propia ausencia y, como no, al dolor de la muerte. Legendre, escritora precoz no duda en situarnos en el peor de los escenarios, simplemente porque no tenemos otro. O se acepta o se ignora. Al fin y al cabo no abandona el hábito de la escritura simple y llanamente por “no dejarse dominar por la naturaleza, por su violencia y su absurdo. De ser Dios para los demás.”.

Sobre todo, aquellos fumadores, culpables, agónicos seres que se levantan narrando su final cercano. Todos los que hayan sufrido alguna vez ataques de ansiedad, pánico o lujuria desmedida, locos de las teorías orientales y estetas new age de nuevos postulados terapéuticos, pueden encontrar aquí un reflejo de sí mismos. Aunque este libro está recomendado para lectores, lectores de verdad, porque Claire Legendre es un auténtico descubrimiento para el panorama literario nacional.

Y tenemos que agradecer a Editorial Tránsito el que nos haya regalado esta joya.

Yo de vosotros iría a comprarla a vuestra librería de barrio, independiente o de culto. Pero id a comprarla a una librería. Id a comprarla. Id.

Anuncios

“El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes” de Tatiana Tîbuleac.

descarga (1)
El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes de Tatiana Tîbuleac

“El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes” es un puñetazo en el pecho. Ese tipo de libros que te asaltan sin miramientos a la cara y te dejan noqueados con las primeras páginas. La autora moldava, Tatiana Tîbuleac, ha conseguido, casi en su bautismo de fuego literario, llamar la atención tanto de críticos como lectores de Europa. Y no es para menos. La relación entre una madre vestida por el hábito del fracaso y su hijo con serios problemas de ataques de violencia te absorbe desde el primer momento. Con un lenguaje directo pero hilando muy fino en aquellos pasajes que roza la pura poesía, Tatiana consigue pergeñar una ambientación que no termina con el libro. Te persigue durante días ese verano en un pueblo pequeño de la costa francesa; te persiguen las habitaciones de aquella casa perdida entre campos de amapolas, te persiguen los pensamientos, actos y la transformación de la madre ausente y la única persona en la que puede apoyarse, su hijo olvidado.

Si la muerte tuviera en cuenta la opinión de los demás, moriría mucha gente más adecuada“, nos indica Aleksy, pero no es cuestión de adelantar la trama del libro. Esto lo dejo para todos aquellos lectores voraces de voces nuevas en la literatura europea, y Tatiana tiene un futuro muy prometedor.

Sólo comentaros que nadie saldrá indemne de esta lectura, la cual es capaz de alimentar y saciar la sed tanto de los lectores ávidos de una textura literaria de calidad como de aquellos deseosos de las necesarias pulsaciones argumentales para hacer de una novela algo memorable.

Porque, en lugar de todos los sueños, la muerte es lo más probable que va sucederle a un individuo. De hecho, lo único que le va a suceder con toda certeza.“, porque este libro es ya memorable entre mis lecturas. Desde la primera página, forjado como un diario terapéutico, desmenuza los personajes, los desarticula por momentos, y te sirve como primer plato un continuo de nudo argumental de primera calidad. Y claridad.

Y es que el dolor es claridad. De ojos verdes y siempre nítido. Lo más real que tenemos. “Porque los seres humanos están (…) podridos y lo saben, pero fingen solo por miedo estar sanos y ser buenos. Y porque así es más fácil.“.

No tendréis duda alguna tras llegar a la última página.

Lo dicho. Haceros con él en vuestra librería independiente y de confianza.

Espero que no lleguéis a ver nunca a un psicólogo riéndose.“.

Salud.

“La otra verdad” de Alda Merini

Queremos iniciar nuestras recomendaciones de verano con un texto que hará las delicias de los amantes de la prosa poética, de los libros diferentes, de los libros que rondan los márgenes siempre ocultos de la locura. “La otra verdad”, de la poeta italiana Alda Merini (publicado por Mármara Ediciones) es un recorrido autobiográfico de la autora de “La tierra santa” y “Cuerpo de amor” por su paso de diez años en un centro psiquiátrico. Mejor dicho, y aceptando la nomenclatura de la época y de la misma autora, en un manicomio.

De sobra son conocidas los problemas anímicos que sufrió Merini para todos aquellos que siguieron su estela literaria hasta su muerte hace una década. Éste es un libro de fotografías, imágenes puestas en un orden causalmente aleatorio, habitado por un sinfín de nombres demoníacos como el Penthotal, Ciclobarbital, Largactil, Haloperidol o Dogmatil. Todos ellos sinónimos y del mismo monstruo y del mismo desprecio y olvido: el que la sociedad impone ante las enfermedades mentales y los internamientos. Nos adentramos de la mano sublime de Merini en un mundo en el que la deshumanización es total y absoluta, en el que los referentes humanos más esenciales son borrados de las cabezas de los pacientes.  Los electroshocks como la mayor de las barbaries concebidas por la ciencia humana nos dejarán el corazón temblando, al igual que por la capacidad de la autora para concebir la poesía, el amor, el arte, la salvación entre todo ese páramo de desolación.

Comprendemos, al terminar el libro, la quimera a la que se ven abocados todos los enfermos para llegar a ser escuchados, ya ni siquiera comprendidos. El estigma y la señal de la locura como un vínculo que separa a todo enfermo mental de la sociedad que se dice real queda, de manera sucinta y firme, plasmada en estas maravillosas páginas.

Lucha, silencio, dolor, angustia y rabia quedan concentrados en párrafos como el que os transcribimos:

B.  (así se llamaba nuestra jefa de sala) era una mujer terrible… una vez se concedió el placer de hablar conmigo, y me trató de tú.

-¿De verdad has estudiado? – me preguntó.

Yo asentí.

-¿Y recuerdas qué?

-Claro – respondí-, he estudiado de manera detallada cómo se asesina a las malas personas como usted.“.

O como en el siguiente, el cual cierra la parte principal del texto:

El hombre es socialmente malvado, un sujeto malvado. Y cuando encuentra una tórtola, cualquiera que habla demasiado lento, alguien que llora; le echa encima sus propias culpas y, así, nacen los locos. Porque la locura, amigos míos, no existe. Existe solo en los reflejos oníricos del sonido y en aquel terror que todos tenemos, arraigado, de perder nuestra razón.”.

¿Quién de lo que estáis leyendo estas líneas no conocéis a este tipo de personas?  ¿Quién, me pregunto sentado en la librería, no ha sido objeto de esta tiranía? Solo los propios culpables.

Leed el libro. Y ya.

D-s4_WRWwAArw19
La otra verdad de Alda Merini

1192 días después La Montaña es más grande que nunca

Queridos amigos de La Montaña Mágica, 1192 días después de abrir nuestras puertas queremos celebrar con vosotros todas nuestras maravillosas experiencias, compartir cómo hemos crecido día tras día junto a tantos amigos, grandes lectores y amantes de la cultura.

Queda lejos ya aquel 7 de abril de 2016, y a fechas de hoy llevamos 195 eventos realizados en nuestra librería (69 esta temporada), sin contar la multitud de actos que hemos cubierto fuera de nuestras instalaciones y dar un servicio más que necesario tanto a autores como lectores.

Han pasado autores consagrados, primeras espadas, y autores nóveles, clubes de lectura, asociaciones, poetas, narradores; han asistido todo tipo de público, haciendo de la diversidad nuestra seña de identidad.

Nos ha dado tiempo a ampliar el local con una sala de presentaciones que es ya parte de nuestro orgullo personal, a concebir un Concurso de poesía (el cual lleva tres ediciones y el año que viene vendrá con grandes sorpresas), a crear, junto a José Alcaraz, nuestra propia colección editorial, a acercaros cada mes a las editoriales independientes más punteras del panorama nacional (Editorial CandayaCapitán SwingNórdica LibrosEditorial Páginas de EspumaReino de CordeliaPepitas editorial), a realizar maratonianas celebraciones por el Día del Libro, a colaborar con todo tipo de instituciones, festivales (Festival Poético Deslinde. CartagenaCartagena PiensaLa Mar de LetrasCartagena Negra, etc…) y apoyar toda iniciativa que fomentase la igualdad, la esencia multicultural e integradora que debe ser el pilar para nuestra sociedad (Rascasa, Cepaim, Asido, Apices, etc…).

Hasta hemos sido elegidos como librería del mes de abril por la prestigiosa revista Qué Leer  y Premio Mandarache al Fomento de la Lectura 2017, pero lo más importante es teneros, día sí y día también, apoyándonos, dándonos vuestro inestimable calor, sin el cual nada de esto tendría sentido. Las brillantes personas que hemos conocido a través de La Montaña Mágica, los lazos que hemos creado, la sensación de que todo esto perdurará en nuestros recuerdos por siempre es algo inexplicable.

Y que esto solo es el comienzo del camino. Que quedan numerosas sorpresas para la próxima temporada 2019/2020: Luces nuevas, proyectos que emergerán y nuevas caras que harán de esta casa algo cada vez más entrañable. Que quedan muchos años por delante para seguir creciendo y seguir convirtiendo los sueños en una montaña de realidad.

Se os quiere, y lo sabéis.

La Montaña Mágica.

Imperiofilia de José Luis Villacañas

descarga
Imperiofilia de José Luis Villacañas

Queremos acercaros este libro de reciente edición, “Imperiofilia y el populismo nacional-católico”, del catedrático de Filosofía en la Universidad Complutense, José Luis Villacañas, publicado por la editora madrileña Lengua de trapo. Un ensayo más que necesario para rebatir contundentemente a aquel fenómeno editorial que sufrimos hace ya un par de años con el archiconocido libro de María Elvira Roca Barea, “Imperiofobia” (Siruela).

Vaya por delante que yo mismo he tenido varias peleas con personas cercanas, personas con misma titulación universitaria, Historia, y que también he llegado a tener que “invitar a irse” a un personaje, más propio de una barra de bar mundana, de mi propia librería, todo ello gracias a los dislates y falacias que componen y maquillan un líbelo que ha sido reeditado y leído con pasión por aquellos que deseaban obtener un poso intelectual contra un sentimiento, “el de la Leyenda negra española”. Un poso que, ya en las primeras reflexiones de Villacañas, se nos  revela envuelto con un papel de regalo marcado por las escasas exigencias metodológicas. En sus propias palabras “…un caso ejemplar de populismo intelectual.”

El catedrático divide el libro de tal manera que hace un verdadera deconstrucción del de Roca Barea. De principio a fin, sin ambages , con un extenso prólogo en el que nos muestra las premisas en las que centra su crítica al “Imperiofobia”, como la errónea y deliberada manipulación del término Imperio, la deliberada contraposición entre el poder hispano y el británico (catolicismo contra protestantismo) o, sin duda la peor, que sea un libro que es un resultado de “opiniones, respecto a las cuales no ejerce distancia crítica, ni se preocupa por establecer coherencia entre ellas.”. Únicamente nos va dejando frases aseverativas y rotundas más propias del mesianismo más falaz, demostrando (a pesar de que seguramente Roca Barea desconozca este término y no haya leído al autor) que su discurre habita en el lo que Weber denominó “el nefasto hábito clerical de llevar siempre la razón.”.

A partir de ahí, Villacañas, va, capitulo por capítulo desengranando lo que es un libro preñado de ideología nacional-populista en todas sus acepciones, que finalmente se resume en una “historieta hipersimplificada que no ayuda a comprender la historia del catolicismo, de la Monarquía hispánica ni de las realidades europeas.”. Y menos aún a uno de los fines, supuestos, del libro en cuestión: desmitificar y desterrar la vergüenza del ser español y revalorizar todo aquello que se ofreció y aportó el Imperio español. Todo lo contrario, os lo aseguro. Consigue, con unos erráticos argumentos que van y vienen sin orden alguno, que nos quedemos estupefactos ante las críticas aterradoras hacia Henry Kamen, Marvin Harris, la antropóloga belga Christiane Stallaert, Joseph Pérez, John Elliot, Noam Chomsky o ignorando a estudios de peso como los de Noble David Cook. Comparaciones entre la desaparición del Imperio Azteca con la derrota del régimen Nazi, o desacreditando al panfletista vvvvparanoico del padre Las Casas, sólo nos muestra la altura intelectual de Roca Barea, la cual Villacañas no deja en muy buen lugar, claro está.

En resumidas cuentas, no olvidad que la autora llega a insinuar que la “Prima de Riesgo” está influenciada por esa Leyenda Negra y esa animadversión protestante ante la católica España. Vamos, que ya sabemos el motivo último por el que nunca ganaremos el Festival de Eurovisión.

Innumerables son los fallos, muchos de ellos parecen más que deliberados, que deja al descubierto este “Imperiofilia” del profesor Villacañas. Un libro que recomiendo como lectura obligada a todos aquellos que sentimos respeto y admiración por la labor de cientos de historiadores y no podemos permitir que estupideces de la calaña como “Imperiofobia” se extiendan como un dulce de estulticia para contentar a los niños.

Por ello, os invito a asistir el próximo sábado, día 29 de Junio, a la presentación de “Imperiofilia” en la librería La Montaña Mágica, en Cartagena. Estará acompañado por Antonio Rivera, profesor de Filosofía en la Complutense y Antonio de Murcia Conesa.  Será a partir de las 19:00 horas y el debate, os lo aseguro, está servido. Os esperamos a todos, incluso a los que aún defienden a Roca Barea. Después del sábado ya no lo harán.

Nunca debemos dejar de defender el pensamiento crítico. En definitiva, nunca dejemos de aprender, amigos míos.

Ocho centímetros de Nuria Barrios

Hablar de los once relatos que componen “Ocho centímetros” (Editorial Páginas de espuma), última publicación de Nuria Barrios es adentrarse en una cosmogonía personal donde las heridas no se cierran y el dolor es adlátere de la propia existencia. Personajes sumergidos en escenas de la que no pueden escapar más que lo deseen, y de las que Nuria no nos deja, a nosotros como lectores,  distanciarnos en ningún momento, algo que se debe al gran pulso narrativo que la autora madrileña y que, sin lugar a dudas, es merecedor de nuestro aplauso.

Desde el propio relato “Ocho centímetros”, donde la búsqueda de una joven perdida en el mundo de la droga, hasta el desgarro de un padre por el nacimiento de un hijo muerto en “El limbo”, no dejaremos de convertirnos en cómplices de todas las motivaciones (mordazmente humanas) de todos y cada uno de los personajes que iremos descubriendo.

Destacar alguno de los relatos sería un acto de injusto detrimento hacia el resto, pero no podemos obviar ese hilo conductor que transita en los cinco primeros del libro. Leyendo “Ocho centímetros”, “La palabra de Dios es extendida”, “¿Pero quién se va a querer ir con ella?”, “Danny Boy” y “Hansel y Gretel en la T4”, podríamos afirmar que forman un cuerpo diferenciado del resto del libro, con la sutil habilidad de no tener que leer ninguno de ellos anteriormente para poder captar el cuerpo perfectamente esculpido de cada uno de los relatos. Sólo un cruce casual de personajes, dramas y odiseas personales nos induce a ligarlos como un continuo literario, que no es más que un regalo, una dialéctica narrativa que nos regala la autora.

En todos ellos, nos encontraremos con ambientes desestructurados, ya sea por enfermedad, por el paso del tiempo, por el paso de las generaciones, por el paso del amor o por la huella de que deja la necesidad de huir. Y este último punto es para mí primordial, el ímpetu por encontrar una puerta de salida. “Dónde está mi esperanza? Mi felicidad, ¿quién la divisa?…Bajarán conmigo hasta el abismo, cuando juntos nos hundamos en el polvo”, se pregunta y responde Juan, uno de los personajes de “Un puente de cristal”. Hasta en la propia enfermedad terminal, Barrios no ceja de impregnar a sus personajes de aquello con lo que más nos identificamos, la salvación, las segundas oportunidades, el final feliz, despertar de un sueño inquieto. Pero no encontramos nada de ello en ninguno de los relatos. Los hechos ya están consumados, repletos de una realidad que resulta demasiado familiar para el lector.

Y  no puedo negar que tras leer algunos de estos relatos he sido incapaz de sentirme inundado por cierta sensación de desasosiego. Y eso en literatura es lo más difícil.

Y precisamente esto es lo que hace de este libro de relatos uno muy recomendable. Un auténtico descubrimiento para aquellos que no conozcáis aún a su autora, Nuria Barrios. Anotad su nombre en vuestra libreta de autores pendientes por leer.

BARRIOS_OC_C_20150204
Ocho centímetros de Nuria Barrios

El mar en las cenizas de José Alcaraz

Puedo jactarme de haber podido seguir de cerca la evolución de José Alcaraz (Cartagena, 1983) tanto como poeta, editor y gran amigo. No hay razón alguna por la que ocultar este último detalle en esta reseña de su último libro, “El mar en las cenizas”, que fue accésit del Premio Adonáis el pasado año del 2018. Y digo esto porque es la propia gravedad que ejercen sus versos sobre cualquier lector, que queda fuera de lugar cualquier sospecha de nepotismo poético por mi parte; lo cual, por otra parte, no quiere decir que no deje existir esa mala costumbre por los textos laudatorias en este peculiar gremio.

Con “El mar en cenizas”, José Alcaraz sigue edificando un bello palacio de poesía con una voz ya plenamente reconocible, que junto a sus anteriores libros “Edición anotada de la tristeza” (V Premio de poesía joven RNE 2013)  y “Vino para los náufragos” (XI Premio de poesía Antonio Gala),  nos indican que estamos ante una de las plumas poética de ámbito nacional, sin lugar a dudas.

Amante de la paciencia y de la mesura, Alcaraz nos vuelve a invitar en este mar de cenizas a reflexionar sobre “Aquello que marcha tras nosotros es el fin,  / y así somos el verdugo de cuanto perseguimos”. Nos confiesa en otro poema que “…la paciencia instruye / en el arte del tránsito, concede / toda la fuerza de la serenidad.”.

Y también es persona que siempre ha sabido exteriorizar sus dudas en un mundo donde lo frágil parece prescindible. Leamos entonces este poema: “Sientes un vacío / y tiemblas. / Pero sientes un vacío /porque los cruzas / en un alambre. / Tiemblas / porque mantienes / el equilibrio.”. No podemos dejar de asombrarnos ante la capacidad de Alcaraz de dejar respirar a los versos para que podamos sumergirnos en ellos con notable familiaridad.

Es por ello, y por un libro que no tiene ningún poema que sobre, que Alcaraz a conformado una obra plena y madura, palpable y categórica para los amantes de la poesía. Podríamos seguir incluyendo versos, desglosando meteóricas elucubraciones sobre el poeta y estos poemas que merecieron más que ningún otro el premio Adonáis. Pero lo importante es que lo leáis vosotros. Invitados estáis a descubrir a una voz que debe marcar las próximas décadas de la poesía española.

Recordad, por último, estos versos: “Días precarios / destilan mi ser. Echo raíces / en el pasar.”.

31DpXGe5QKL._SX329_BO1,204,203,200_
El mar en las cenizas de José Alcaraz

De los libros, de Michel de Montaigne

De_los_libros_promo01

Otra joya que nos regala Nórdica Ediciones. Este extracto de los famosos “Ensayos” del autor francés, imagen viva del Renacimiento, es una verdadera joya para los amantes de la lectura. Una guía con la que cualquier lector se puede ver reflejado. Una guía para disfrutar de la lectura más allá de los cánones impuestos en cualquier edad y época.

Montaigne nos invita a seguir las directrices de nuestro espíritu (previamente cultivado, claro está) sin dilación y con el único propósito de amar tu propia ejercicio de libertad lectora. El amor por los clásicos nunca a de ser rotundo, al igual que con el de nuestros contemporáneos. Como si de una paleta de colores se tratara, Montaigne nos indica sus preferencias y sus motivos. La razón por la que leer y disfrutar un texto determinado. La razón por encima de cualquier arquetipo cultural.

Presentado en pequeño formato, calidad irrefutable, hará las delicias de los amantes de estas pequeñas joyas que tanto saber acumulan.

 

Leyendas de otoño de Jim Harrison

Hoy os queremos acercar un clásico del que se cumplen cuarenta años, por el que la editorial Errata Naturae publica junto a otros dos relatos del autor estadounidense.

‘Venganza’, ‘El hombre que perdió su nombre’ y ‘Leyendas de otoño” (la cual sería adaptada al séptimo arte con el título en español de “Leyendas de pasión) nos ofrecen una exquisita muestra del que fue uno de los autores más aclamados por la crítica en su país de origen. Los tres relatos  giran en torno a la insaciable triada del deseo, la venganza y lo salvaje, mostrándonos personajes descarnados por lo volátil del destino y sus acciones, siempre acompañados por un paisaje constante, la América rural, los hombres de y que viven en y para la fronteras: fronteras de la ley, fronteras de los países que poco les importan, fronteras emocionales.

Hombres todos desarticulados ante nuestros ojos con una prosa contundente (heredera del mejor Hemingway) que, curiosamente, articula y teje unas historias convincentes desde principio a fin. No hay espacio en estos relatos para los adjetivos y pensamientos rutilantes. Tampoco encontramos demora en la sucesión del argumento en ninguno de ellos. Sólo quizás, ese sutil sentido de la vida especialmente tiznado de humor negro nos salva de perder el aliento y dar por sentado que el fin de todas estas historias no es otra que el desastre más absoluto. Pero Harrison siempre absuelve, no concluye con creador omnisciente a sus personajes. Les deja respirar y brillar en nuestro recuerdo cuando terminamos de leer cada uno de estos relatos.

Brillante en su prosa, elegante creador de personajes (ante todo masculinos), no cabe duda que reflejan la cercanía que tuvo el propio autor por este tipo de hombres hechos a sí mismos del mundo rural americano.

En definitiva, queridos lectores, una oportunidad para acercarse a la literatura americana de siempre. Además, la editorial nos lo presenta en una edición de bello diseño.

¿Qué mejor lectura para este verano, que se nos acontece caluroso, que un viaje por el tórrido paisaje de Montana?

leyendas-de-otono-de-jim-harrison
Leyendas de otoño de Jim Harrison

Cyrano de Bergerac de Edmond Rostand

descarga
Cyrano de Bergerac de Edmond Rostand

La editorial Reino de Cordelia nos deja este mes de abril otra joya, otra más que añaden a una larga lista de publicaciones. Y es que parece que Jesús Egido, alma que reside bajo este sello editorial, nos quiere malacostumbrar (y lo está consiguiendo, todo quede dicho).

Esta vez nos traen la obra teatral escrita por Edmond Rostand a finales del siglo XIX sobre la figura del poeta, soldado, orgulloso, ingenioso y, sobre todo, narigudo Cyrano de Bergerac.

Más allá de la obra, conocida por todos, destacamos, como no puede ser de otra manera, la calidad del diseño y de la edición. Bajo las ilustraciones de uno de los mejores ilustradores del país, José María Gallego, y la traducción de Jaime y Laura Campmany, tenemos en nuestras manos un libro monumental, en toda su concepción y término.

A todos lo que conocéis la editorial no hace falta adelantaros ni citaros todas la cualidades que yacen tras el sello de Reino de Cordelia, y para aquellos que no las conozcan lo mejor que pueden hacer es acercarse a su librería de confianza, a su librería de barrio, de culto (da igual cómo queráis llamarnos), y dejar divagar vuestros cinco sentidos en una edición que supera con creces cualquier tipo de presentación previa que pudiera hacerse de ella.

Una joya para vuestra biblioteca. Un sueño hecho realidad para aquellos que amamos los libros como un vehículo indispensable de comunicación.

No digáis después que no lo sabíais.