“Los osos que bailan” de Witold Szablowski

_visd_0000JPG026KU
Los osos que bailan de Witold Szablowski

No podía faltar en nuestras recomendaciones y lecturas algún título de nuestra querida editorial Capitán Swing. Hoy os queremos proponer un viaje a los países del otro lado del telón de acero. Y al mundo de los osos bailarines que tan famosos fueron en Bulgaria durante década y décadas.

El libro se divide ne dos partes bien diferenciadas. La primera abarca el canto del cisne de una tradición que atesoraban los gitanos de la zona como propia, como medio de vida. Osos amaestrados, utilizados para hacer reír al pueblo, para darles suerte por acariciarlos, por tener hasta propiedades curativas. Osos que eran desposeídos de su naturaleza en beneficio de la tradición. Y como no, leyéndolo no he podido mantener en mi fuero interior una constante comparación con nuestro mundo taurino. Pero reflexiones personales a parte, este libro nos acerca a los individuos que sufren esos cambios, sus voces te hablan a ti, te están contando sus carencias, sus sueños truncados en beneficio del altruismo animalista (por otra parte, totalmente justificado).

En la segunda parte, este autor polaco despliega un sin fin de viajes y conversaciones con aquellos que aún viven lejos del ideal de occidente. Más aún, que ven a occidente y sus promesas como un perverso cuento de hadas, y no sin razón. Nos hablan, con ese característico, y tan apreciado por mí, tono sentencioso  y ecuánime del lenguaje periodístico proveniente del centro de Europa, algo que se añora mucho por estos lares. No olvidemos que Szablowski fue “Premio Ryzard Kapuscinski”, entre otros muchos galardones.

Nos hace reflexionar con audacia sobre los límites dela libertad y, a la vez, de la falacia de las fronteras políticas. De la falta de confluencia por idiomas que todos son capaces de hablar pero, unos u otros, se niegan a utilizar. Sobre los apátridas voluntarios y los forzados. Como esos osos que, salvados de su esclavitud, tienen que permanecer en unas hectáreas determinadas, valladas, alejados de sus semejantes por su incapacidad para adaptarse a lo que hubiese sido su hábitat natural.

Y de los motivos y razones por las que hombre y mujeres nos adaptamos a todo, interiorizamos las normas, los estilos, los genocidios ocurridos en Bosnia, por ejemplo.

Un verdadero ejercicio de periodismo. Lo hemos disfrutado muchísimo y espero que vosotros hagáis lo propio.

¡Salud!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s